El Chisme
Persio Asencio -09/07/1997
El doctor Con 100 T dice: En el libro de Leo Buscaglia, Ómnibus al Paraíso encontré la siguiente frase: "La unidad es el resultado de función, intención y conflictos; quienes la buscan por sí misma, pretenden una victoria sin guerra.
¡Sí! debemos enfrentar una larga e interminable guerra. Pero si somos constantes y honestos en esta lucha lograremos la victoria total.
En esta ocasión quiero dejar ver uno de esos tantos obstáculos que en la guerra contra la segregación que afecta nuestra comunidad debemos saltar si queremos estar realmente unidos. Se trata nada más y nada menos del suculento CHISME.
EL CHISME se encuentra subvertido en todos nuestros foros sociales. Este lo podemos clasificar según donde se encuentre de la forma siguiente: chismes de políticos, de empresarios, de trabajadores, chisme de farándula, de vecindad, entre amigos, de comadres y chisme entre familiares, está diseminado por todas partes. Es de esos males que, actualmente, está destruyendo nuestra sociedad. Si usted mira a su lado, verá que un negocio quebró, una institución se deshizo, o, alguien perdió su reputación por causa de un chisme.
En esencia, el chisme es destructivo, nace de una mente egoísta y envidiosa. Es utilizado por gente irresponsable sólo con la intención de envilecer la imagen de alguien a quien se le teme o se le envidia sólo porque puede alcanzar el éxito -con honestidad- en la carrera que se halla propuesto. Quizás usted ha oído quienes aseguran que el progreso de “alguien” se debe a que está o estuvo envuelto en el narcotráfico, etc.
Los individuos que se dedican a esparcir chismes son catalogados de chismosos. En muchos casos son personas que sufren de mitomanía (pero ese será otro tema a tratar en otro articulo). Estos, los chismosos, se intimidan ante el progreso de los demás debido a su entrañable envidia; y no hacen ni dejan que otros hagan algo bueno; manipulan y envenenan todo con su maldita ponzoña.
El chisme, tiene un inmensurable poder de trascendencia, va fluyendo de boca en boca y de tiempo en tiempo como un fatal carcinoma que destruye el organismo de muestra honradez.
En 1991, leí una revista cristiana (El Despertar) que habló sobre este tema, y, señaló, que, los indios Seminole trataban al chismoso como si fuera un ladrón. En cierta región de Inglaterra, al chismoso lo humillaban frente a su familia, como un castigo a la maldad de este prolijo personaje.
Ahora, sin la menor pirueta filosófica, les digo que, el chismoso, se puede comparar sin temor a equivocarnos con el personaje de la mitología griega llamado Medusa. Este, en su cabeza tenía decenas de serpientes y, con su vista, si alguien se paraba de frente a él, se convertía en piedra. Lo mismo sucede con los que se exponen al maleficio del chismoso: con frecuencia se convierten en una piedra fría para con quien el chismoso le cogió la roña sólo por tener ideales diferentes o por no estar de acuerdo con su lujuria.
Leyendo a Leo Buscaglia, supe que Los antiguos Egipcios creían que, a su muerte, el Dios Osiris, les haría dos preguntas y que las respuestas que se dieran serían determinantes para proseguir el viaje al más allá. La primera pregunta era: ¿Diste alegría?, la segunda: ¿Encontraste alegría? Así, pues, estos objetivos se convierten en una tarea sagrada durante la vida, y en la única manera de poder alcanzar la felicidad eterna. Esas preguntas no son menos vitales hoy de lo que fueron en el antiguo Egipto. Y deberíamos hacérnoslas sin cesar. La mayoría de nosotros tenemos el firme propósito de celebrar la vida y prodigar toda la alegría posible —Estoy muy de acuerdo con lo escrito por Leo, pero sin rebasar la línea divisora entre un sano comentario y la abyecta mentira del CHISME.
No quiero terminar sin decirles dos o tres cosas más:
-El chisme, puede deslabonar la más fuerte organización.
-El chismoso convierte a la primera persona del singular o, del plural, en una víctima de su insuficiencia como ser humano.
No me explico cómo hay personas que se les acercan a los demás para comunicarles sus cosas personales. Algunas de estas en nada tienen que ver con los intereses ajenos, pero tanto el que las dice como el que la escucha sufre de la misma debilidad... Otros, tienen la astucia de sensibilizar a los demás con dulces ditirambos para luego envenenarlo con un CHISME muchas veces contra alguien inocente; sin embargo, en algunos casos les escuchamos sin darnos cuentas de que lo que busca el chismoso es separar a las demás personas (divide y vencerás, dice el refrán).
A propósito de la actitud del chismoso me llega a la memoria aquel tango que decía: Cuando hablo con José, me habla de Juan, y cuando él habla con Juan, le dice de mí. Es por esto que, ante circunstancias tan adversas, comparto aquel sabio pensamiento del gran salmista, el cual reza: QUE SEAN GRATOS LOS PENSAMIENTOS QUE SALGAN DE MI BOCA.
Espero no haberlo deprimido con este comentario.
Nota: Según la mitología PERSEO, fue el guerrero (mitad hombre mitad Dios) que haciendo uso de sus constructivas habilidades, eliminó a Medusa.
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